Este pasado 12 de noviembre, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizó una conferencia de prensa desde Washington, DC, para abordar la alarmante crisis de derechos humanos en Venezuela, en un contexto electoral marcado por la represión y la falta de transparencia. La Presidenta de la CIDH, Roberta Clarke, y la relatora para Venezuela, Gloria de Mees, expusieron la situación crítica que enfrenta el país, destacando la necesidad urgente de atención internacional.
Contexto Electoral y Violaciones a los Derechos Humanos
La conferencia se centró en las elecciones presidenciales celebradas el 28 de julio de 2024, donde, a pesar de un aumento en la participación electoral y el número de observadores, surgieron serias quejas sobre la falta de transparencia y la independencia de las instituciones electorales. Clarke subrayó que el gobierno venezolano ha socavado la independencia del Consejo Electoral, el Tribunal Supremo de Justicia y la Fiscalía General, lo que ha llevado a una descomposición institucional que ‘afecta gravemente los derechos políticos de los ciudadanos’.
Desde el cierre de los comicios, se han registrado aproximadamente 130 casos de violaciones a la libertad de expresión, incluyendo la detención arbitraria de al menos 13 periodistas acusados sin fundamento de «incitación al odio» y «terrorismo». Estas acciones han creado un ambiente de autocensura y han forzado a muchos periodistas al exilio, reflejando un patrón sistemático de acoso al trabajo periodístico.

CIDH hace un llamado a la acción
La CIDH hizo un llamado claro y contundente al gobierno venezolano para que ponga fin a su represión y libere inmediatamente a todos los detenidos arbitrariamente. Clarke enfatizó que la situación actual no debe ser aceptada ni normalizada, y que la comunidad internacional debe reconocer la gravedad de la crisis y actuar en consecuencia. La CIDH instó a un esfuerzo diplomático coordinado y multilateral para apoyar una transición pacífica hacia la democracia en Venezuela.
Impacto en la Población
La represión política ha tenido un efecto paralizante en la población venezolana. Desde 2015, casi 8 millones de venezolanos han huido del país, lo que representa la mayor crisis de desplazamiento en el hemisferio. La CIDH destacó que los venezolanos buscan seguridad y oportunidades para ellos y sus familias, y que la comunidad internacional debe seguir exigiendo responsabilidades al régimen, incluyendo la publicación de las actas electorales y una revisión independiente del proceso electoral.
Relatora para Venezuela, Gloria de Mess, también se pronunció

Comisionada Gloria de Mees, durante el Comunicado de Prensa, desde Washington, DC.
La Comisionada Gloria de Mees destacó que, a pesar de un aumento en la participación electoral en las elecciones presidenciales de julio de 2024, surgieron quejas significativas sobre violaciones graves a los derechos humanos y la falta de transparencia en el proceso electoral. Subrayó la represión del régimen venezolano, que silencia la disidencia y detiene arbitrariamente a opositores, y llamó a la liberación inmediata de todos los prisioneros políticos. Finalmente, enfatizó que la CIDH continuará monitoreando la situación y abogando por una transición pacífica hacia la democracia en Venezuela.
La conferencia de prensa de la CIDH subrayó la urgencia de abordar la crisis de derechos humanos en Venezuela, donde la represión y la falta de transparencia han desmantelado los principios democráticos. La CIDH continuará monitoreando la situación y haciendo un llamado por una transición pacífica hacia la democracia, instando a la comunidad internacional a no ceder en sus esfuerzos por exigir justicia y proteger los derechos humanos en el país.
La situación en Venezuela es un recordatorio de la importancia de la defensa de los derechos humanos y la necesidad de un compromiso global para garantizar que todos los ciudadanos puedan ejercer sus derechos fundamentales sin temor a represalias.
Venezuela: Situación de los derechos humanos en el contexto postelectoral
El 14 de noviembre, en el marco del 191° Período de Sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se llevó a cabo una audiencia crucial enfocada en la situación de los derechos humanos en Venezuela, especialmente en el contexto postelectoral. Este evento se realizó dos días después del antes mencionado comunicado de prensa, que evidenció la creciente preocupación por las violaciones de derechos fundamentales en el país suramericano.
Durante la audiencia, representantes de la sociedad civil venezolana presentaron testimonios impactantes sobre la realidad que enfrentan los ciudadanos, denunciando graves violaciones de derechos humanos. Entre las preocupaciones expuestas se encuentran la represión de protestas pacíficas, las detenciones arbitrarias de opositores, la persecución política de disidentes y las restricciones severas a la libertad de expresión. Estas violaciones no solo afectan a individuos, sino que comprometen la democracia y los principios fundamentales de la protección de los derechos humanos.
Los comisionados de la CIDH expresaron su profunda preocupación por la situación crítica en Venezuela. En sus declaraciones, reafirmaron el compromiso de la Comisión con la defensa de los DDHH en la región y subrayaron la necesidad de una vigilancia constante ante los abusos que se perpetran en el país. Los comisionados reconocieron el esfuerzo incansable de la sociedad civil venezolana, destacando la importancia de su labor en la denuncia de violaciones y en la búsqueda de justicia.
Conclusiones
En la audiencia se enfatizó la relevancia de la solidaridad internacional, un elemento clave para apoyar a la sociedad civil en Venezuela. Los representantes de la CIDH hicieron un llamado a la comunidad internacional para que se mantenga alerta y comprometida con la promoción y protección de los derechos humanos en el país, considerando que la situación actual no solo tiene implicaciones locales, sino que también afecta la estabilidad regional.
Este encuentro en la CIDH no solo pone de relieve la alarma sobre el deterioro de la situación de los derechos humanos en Venezuela, sino que también representa un espacio fundamental para dar visibilidad a las luchas de quienes enfrentan una realidad difícil, y para buscar mecanismos de apoyo y colaboración internacional que fortalezcan la defensa de los derechos fundamentales en el país. Las voces de la sociedad civil son esenciales para continuar el trabajo hacia un futuro donde se respeten la dignidad y los derechos de todas las personas en Venezuela.


